Habitaciones
En Hotel Casa Posada Don Chepe, cada habitación guarda un pedacito del pasado y revive la esencia de las antiguas casas santandereanas. Más que espacios para descansar, son rincones llenos de tradición, recuerdos y calidez familiar.
✨ Cada habitación en Casa Posada Don Chepe es una historia que se sigue contando, donde el pasado y el presente se encuentran para brindarte una experiencia única en San Gil.

TIENDA
La habitación La Tienda es un homenaje lleno de historia y tradición. En este espacio, durante la época de los padres de los fundadores, funcionaba una pequeña tienda de barrio atendida con dedicación por María del Carmen. Más que un simple lugar de comercio, era un punto de encuentro para la comunidad, donde vecinos y amigos se reunían a compartir, conversar y abastecerse de lo necesario para el día a día.
Hoy, esta habitación conserva ese espíritu cálido y acogedor. Cada rincón evoca la memoria de aquellos tiempos, transportando a los huéspedes a una época donde la cercanía y la amabilidad eran el centro de la vida cotidiana. Hospedarse en La Tienda es vivir una experiencia auténtica, cargada de nostalgia, historia y el encanto de las tradiciones que dieron vida al barrio.

CONQUISTADORA
La habitación La Conquitadora guarda el eco alegre de las celebraciones familiares que marcaron una época inolvidable. En los años de infancia de los hijos de Don Chepe y María del Carmen, este espacio era el corazón de la casa, donde se llevaban a cabo las fiestas, los bailes y los encuentros llenos de música, risas y tradición.
Aquí se reunía la familia para celebrar la vida, compartir momentos especiales y crear recuerdos que hoy forman parte de su historia. Inspirada en ese espíritu festivo, la habitación conserva una atmósfera cálida y vibrante, invitando a los huéspedes a sentirse parte de esa alegría que alguna vez llenó cada rincón. Hospedarse en La Conquitadora es conectarse con la esencia de la celebración, la unión familiar y el encanto de las tradiciones que perduran en el tiempo.

TAITAS
La habitación Los Taitas es un espacio lleno de significado y respeto por la historia familiar. En tiempos pasados, fue la habitación principal de María del Carmen y Don Chepe, los pilares del hogar y quienes dieron vida a las tradiciones que hoy perduran.
Este lugar íntimo y especial era testigo del día a día de los fundadores, donde se tomaban decisiones, se compartían sueños y se construía el legado que hoy se honra. La habitación conserva una atmósfera serena y acogedora, evocando la fortaleza, el amor y la sabiduría de quienes la habitaron.
Hospedarse en Los Taitas es vivir una experiencia auténtica, conectando con la esencia de la historia familiar y el espíritu cálido que siempre caracterizó a este hogar.

CHURCA
La habitación La Churca es un tributo lleno de cariño a la primera nieta de María del Carmen y Don Chepe. Durante su época de estudiante, este espacio fue su refugio: el lugar donde descansaba, estudiaba y soñaba con su futuro, rodeada del amor y las enseñanzas de sus abuelos.
Hoy, la habitación conserva ese aire juvenil y acogedor, evocando los días de esfuerzo, crecimiento y momentos sencillos que marcaron una etapa tan especial. Cada detalle invita a los huéspedes a conectarse con esa historia cercana y auténtica, donde la familia y la dedicación eran el centro de todo.
Hospedarse en La Churca es vivir una experiencia íntima y cálida, inspirada en los recuerdos de juventud y en el legado familiar que sigue vivo en cada rincón.

PRENSA
La habitación La Prensa es un homenaje al ingenio y al trabajo que impulsaban la producción familiar. En este espacio, en tiempos pasados, se encontraba gran parte de la maquinaria y las prensas utilizadas para empacar el café y otros cultivos provenientes de la finca.
Aquí se vivían jornadas de esfuerzo y dedicación, donde cada grano y cada producto pasaban por un proceso cuidadoso antes de llegar a su destino. El sonido de las prensas y el movimiento constante reflejaban la disciplina y el compromiso de una familia que transformaba su trabajo en sustento y progreso.
Hoy, la habitación conserva ese carácter fuerte y auténtico, brindando a los huéspedes un ambiente acogedor que honra la tradición productiva del hogar. Hospedarse en La Prensa es conectarse con una historia de trabajo, constancia y orgullo por las raíces que dieron forma a este legado familiar.

MASATO
La habitación El Masato rinde homenaje a una de las tradiciones más queridas de la casa. En este espacio, Doña María del Carmen, junto a sus ayudantes, preparaba con dedicación el masato, una bebida artesanal que no solo alimentaba el cuerpo, sino también fortalecía los lazos familiares y de trabajo.
Aquí se vivían jornadas llenas de esfuerzo y colaboración, donde cada preparación era un acto de cuidado hacia la familia y los trabajadores que hacían parte de su día a día. El ambiente estaba impregnado de aromas, conversaciones y el calor humano que caracterizaba a este hogar.
Hoy, la habitación conserva ese espíritu de tradición y servicio, ofreciendo a los huéspedes una experiencia auténtica y acogedora. Hospedarse en El Masato es conectarse con la historia de trabajo, unión y generosidad que definió a Doña María del Carmen y su legado.

EL UVO
La habitación El Uvo es un rincón lleno de frescura y encanto natural. Frente a este espacio, en tiempos pasados, crecía una frondosa mata de uvo que se extendía generosamente, cubriendo gran parte del jardín de la casa y brindando una sombra agradable que invitaba al descanso.
Bajo su cobijo se compartían momentos tranquilos, conversaciones al aire libre y tardes llenas de calma, donde la naturaleza se integraba con la vida familiar. Esta planta no solo embellecía el entorno, sino que también se convertía en un punto de encuentro y disfrute para todos.
Hoy, la habitación conserva ese espíritu sereno y natural, ofreciendo a los huéspedes un ambiente acogedor y relajante. Hospedarse en El Uvo es conectarse con la tranquilidad del jardín, la sombra protectora de la naturaleza y los recuerdos de un hogar lleno de vida.

LA TROJA
La habitación La Troja conserva la esencia práctica y tradicional de la vida en el hogar de antaño. En este espacio, la familia almacenaba los granos, frutos y demás enseres que abastecían la casa, convirtiéndolo en un lugar fundamental para la organización y el buen funcionamiento del día a día.
Era un rincón lleno de aromas naturales, canastas, sacos y herramientas que narraban la relación cercana de la familia con la tierra y el trabajo constante. Cada elemento tenía su lugar y su propósito, reflejando el orden, la dedicación y el cuidado que caracterizaban a María del Carmen, Don Chepe y su hogar.
Hoy, esta habitación rescata ese espíritu auténtico y sencillo, transformándolo en un espacio acogedor que invita al descanso sin perder su historia. Hospedarse en La Troja es experimentar la calidez de un hogar donde cada rincón contaba una historia de trabajo, abundancia y tradición.

EL CAFE
La habitación El Café es un homenaje a la esencia productiva y trabajadora de la familia. En este espacio se almacenaba toda la producción de café que llegaba desde la finca, lista para su venta y distribución, convirtiéndolo en un punto clave dentro de la economía del hogar.
Aquí reposaban los sacos llenos del grano, impregnando el ambiente con su inconfundible aroma, mientras se organizaban las cosechas fruto del esfuerzo y la dedicación de jornadas enteras de trabajo. Este lugar simboliza no solo el sustento familiar, sino también la conexión profunda con la tierra y las tradiciones cafeteras.
Hoy, la habitación conserva ese carácter auténtico y lleno de historia, brindando a los huéspedes una experiencia cálida y significativa. Hospedarse en El Café es revivir el legado de esfuerzo, constancia y orgullo por una tradición que marcó la vida de toda una familia.

LA PILA
La habitación La Pila rinde un sentido homenaje a uno de los espacios más esenciales de la vida cotidiana de antaño. Justo al frente de este lugar se encontraba una pila donde se almacenaba el agua para el uso interno de la casa, convirtiéndose en un punto clave para las labores diarias del hogar.
Allí, entre baldes, jarras y el ir y venir constante, se desarrollaban tareas fundamentales que sostenían la vida familiar, reflejando la organización, el esfuerzo y la sencillez de aquellos tiempos. Era un lugar de encuentro silencioso, donde el trabajo diario se mezclaba con conversaciones y momentos compartidos.
Hoy, la habitación conserva ese espíritu de funcionalidad y tradición, ofreciendo a los huéspedes un espacio tranquilo y acogedor. Hospedarse en La Pila es conectarse con la historia de un hogar donde cada detalle, por sencillo que fuera, tenía un valor esencial en la vida de la familia.

VERSALLES
La habitación Versalles es un homenaje al legado vivo de la familia y a sus raíces en el campo. Su nombre honra la finca familiar ubicada a las afueras de San Gil, donde aún hoy se mantiene con orgullo la tradición cafetera que ha acompañado a la familia por generaciones.
En esta finca, la producción de café continúa siendo parte esencial de la vida diaria, reflejando el esfuerzo, la dedicación y el amor por la tierra que caracterizan a la región guanentina. Es allí donde se preservan las costumbres y el conocimiento que han dado identidad a la familia a lo largo del tiempo.
La habitación Versalles transmite ese espíritu de conexión con la naturaleza y el trabajo constante, ofreciendo a los huéspedes un ambiente cálido, auténtico y lleno de historia. Hospedarse aquí es acercarse a una tradición que sigue viva, donde cada taza de café cuenta una historia de origen, compromiso y orgullo familiar.

EL MAIZ
La habitación El Maíz es un homenaje a la abundancia y a las tradiciones que sostenían el día a día del hogar. En este espacio, en aquella época, se guardaban las cosechas de maíz provenientes de las plantas cultivadas por la familia, destinadas principalmente para su consumo interno.
El maíz, base fundamental de la alimentación, representaba el fruto del trabajo en la tierra y el esfuerzo compartido. Aquí se almacenaban las mazorcas y granos que luego se transformaban en alimentos que reunían a la familia alrededor de la mesa, fortaleciendo sus lazos y costumbres.
Hoy, la habitación conserva ese espíritu de sencillez, tradición y conexión con la tierra, ofreciendo a los huéspedes un ambiente cálido y auténtico. Hospedarse en El Maíz es vivir de cerca una historia de trabajo, sustento y amor por las raíces familiares.

EL GUARAPO
La habitación El Guarapo es un homenaje a una de las bebidas más típicas y representativas que acompañaban la vida diaria de los trabajadores de la familia. Refrescante y llena de tradición, el guarapo no solo era una fuente de energía durante las largas jornadas, sino también un símbolo de unión y camaradería.
En este espacio se evoca el valor de esos momentos de pausa, donde entre risas y conversaciones se compartía esta bebida que reconfortaba el cuerpo y fortalecía los lazos entre quienes trabajaban la tierra. Era parte esencial de la rutina, reflejando la sencillez y riqueza de las costumbres campesinas.
Hoy, la habitación conserva ese espíritu auténtico y acogedor, invitando a los huéspedes a conectarse con una tradición llena de historia y calidez humana. Hospedarse en El Guarapo es sumergirse en una experiencia que celebra el trabajo, la cultura y los pequeños momentos que construyen grandes recuerdos.

EL GOCHO
La habitación El Gocho es un sentido homenaje a uno de los trabajadores más ilustres y recordados de la familia. Su dedicación, compromiso y espíritu de servicio dejaron una huella imborrable en la historia del hogar, convirtiéndose en ejemplo de esfuerzo y lealtad.
En este espacio se honra su memoria, evocando las jornadas de trabajo compartidas, las enseñanzas y el cariño que supo ganarse con el paso del tiempo. Más que un trabajador, fue parte fundamental de la familia, aportando con su labor al crecimiento y bienestar de todos.
Hoy, la habitación conserva ese legado de humildad y fortaleza, ofreciendo a los huéspedes un ambiente acogedor y lleno de significado. Hospedarse en El Gocho es reconocer la importancia de quienes, con su trabajo y dedicación, ayudaron a construir la historia y el alma de este hogar.